Análisis del Brent y el WTI tras el informe mensual de la OPEP

Febrero 13, 2018 11:29

El pasado 25 de enero pudimos observar como el barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, y el barril de petróleo WTI, de referencia en los Estados Unidos, marcaron nuevos máximos alcanzando así niveles de cotización de finales del año 2014, cotizando por encima de los 71 dólares y de los 66 dólares por barril respectivamente. Estos máximos, fueron la consecución de una larga tendencia alcista que comenzó en enero de 2016 tras marcar mínimos en 27 dólares junto con el acuerdo de finales de ese mismo de año donde la Organización de Países Exportadores de Petróleo conocida como OPEP tomó la decisión de controlar la producción del oro negro reduciendo drásticamente la producción de barriles en la reunión de Viene del 30 de noviembre de 2016. En esta reunión, finalmente se cerró un acuerdo después de más de un año de negociaciones entre este organismo y otros países como Rusia y México, acordando una reducción conjunta de 1.8 millones de barriles de petróleo diarios para el año 2017 siendo posteriormente estos acuerdos de reducción en la producción prolongados hasta finales de 2018.

En la jornada de ayer conocimos el informe mensual de la OPEP para el mes de febrero, en el que conocimos que durante el pasado mes de enero, el conjunto de países miembros de la OPEP, produjo 32.3 millones de barriles diarios, lo que significa una caída de 8000 barriles respecto al mes anterior y que implica un descenso del nivel límite fijado en la reunión de Viena de 32.5 millones de barriles diarios. Además, en ese informe, el cártel predijo que la demanda mundial de petróleo aumentará a un ritmo más acelerado de lo inicialmente previsto para este año 2018 desde los 90 millones de barriles diarios a los 98.60 millones, debido a la solidez de la economía global lo que podría ayudar a mantener los precios, pero cree que el petróleo no alcanzará el equilibrio hasta finales de 2018 debido al repunte de la producción de los productores que no pertenecen a esta organización.

El rápido incremento de la producción en EEUU ha complicado los esfuerzos de la OPEP y otros productores, incluida Rusia, para reducir el exceso de inventarios globales reduciendo la producción. Además, el incremento en la producción y en las exportaciones de petróleo en EEUU también está desafiando la cuota de participación de los miembros de la OPEP en regiones clave como Asia.

Irán también anunció el pasado jueves planes para aumentar la producción en los próximos cuatro años en al menos 700.000 barriles por día. Recordemos que para Irán no sería ningún problema que el precio del petróleo descendiese drásticamente, ya que para ellos niveles de precios por debajo de 20 dólares aún serían rentables, mientras que para otro países exportadores y competidores no, por lo que eliminarían competencia incrementando así su cuota de mercado.

Por otro lado, los países de la OPEP se están apresurando a bombear más crudo para cubrir el hueco que está dejando Venezuela, que está produciendo muy por debajo de la cuota establecida por la OPEP, ya que en este informe conocimos que la producción de Venezuela ha caído fuertemente debido a la crisis que está atravesando produciendo un total de 47.000 barriles diarios menos, dando como resultado a un descenso de 400.000 barriles desde el segundo trimestre de 2017. Esta situación puede provocar un agravio en la crisis venezolana, ya que el descenso de la producción significa un descenso en los ingresos por exportaciones y más cuando Venezuela necesitaría un nivel de precios de 100 dólares por barril para estabilizar su economía.

Durante la jornada de mañana 14 de febrero, conoceremos el dato que proporciona la Administración de Información de Energía (EIA) de Inventarios de Petróleo Crudo de Estados Unidos, la cual se centra en el aumento semanal en los barriles de crudo en los inventarios de las empresas norteamericanas. El nivel de estos inventarios influye en el precio de los productos petrolíferos, lo que puede tener un impacto sobre la inflación y otras fuerzas económicas.

Técnicamente hablando, tanto en el barril de Brent, como en el barril de referencia norteamericano, nos encontramos en una corrección de precios desde los niveles alcanzados el pasado 25 de enero superiores al 10%, llevando a estos productos a cotizar en niveles inferiores a su primer zona de soporte en 62.60 dólares y de 59 dólares por barril respectivamente, tras romper sus niveles de retroceso del 23.6% de Fibonacci y ambos podrían tener todavía recorrido bajista hasta los niveles de soporte del 38.2% de Fibonacci. Si nos fijamos en el caso del Brent, este nivel, se encuentra en una zona muy cercana al nivel de 60 dólares por barril, nivel que coincide con su media de 200 sesiones y podría ser un buen punto para un posible rebote. Una pérdida de estos soportes, podría traer una corrección aún mayor que incluso podría alcanzar su línea de tendencia alcista que sigue desde comienzos de 2016, aunque por ahora esto parece poco probable.

Para continuar con las subidas en el crudo, sería interesante que ambos recuperasen sus niveles de soporte rotos en esta corrección en los 65 dólares y en los 60 dólares respectivamente.

Cabe destacar que el mercado del crudo, no solo incide en el nivel de inflación de los diferentes países ya que un aumento del mismo, produce un incremento en los precios debido al mayor coste que deben afrontar las diferentes compañías tanto en transporte como en gasto energético, sino que también influye en los mercados de renta variable, ya que un incremento del precio del oro líquido, favorece a los intereses de las diversas compañías petroleras a nivel mundial como Repsol, BP, Shell, Total o ExxonMobil, por lo que deberemos estar muy pendientes de la futura evolución de esta materia prima.